T01. Carla Rippey

“La Esmeralda” y el futuro de la educación artística en México

Quisiera plantearles la situación especial y específica de “La Esmeralda” en cuanto al futuro de la educación artística en México.

La escuela está arraigada en una tradición de romper con la tradición, siendo que es producto de la inconformidad con la educación en el arte modelada sobre la europea que dio lugar a las escuelas de pintura al aire libre de la época Vasconcelos.

Parte de esta tradición está en el principio de educar en las artes a integrantes de toda la sociedad, y por ende la educación es y tiene que ser gratuita.

Aun así, siendo una institución chica, la escuela recibe solamente la décima parte de los aspirantes a admisión, siendo 100 de los mil por año que aplican. Es decir, seguimos trabajando con pocos de los que en potencia podría beneficiarse, pero son escogidos de una amplia gama de trasfondos sociales. Esto nos permite juntar en el mismo grupo escolar jóvenes de liceo con jóvenes de Neza, alumnos recién salidos de la prepa con otros más grandes ya con otra carrera, y los de la cuidad con otros de provincia.

También nos da la obligación muy grande de asegurar que esta educación, gratuita pero cara (el gasto por alumno por año está arriba de los 90 mil pesos), rinda frutos para la sociedad.

Es muy sonado en el mundo del arte la declaración del crítico, educador y artista uruguayo Luis Camnitzer que la educación en el arte es un fraude, porque muy pocos de los egresados de esta carrera lleguen a ser productores exitosos.

Este hecho es muy cierto en el contexto en que este crítico se desempeñó como maestro, en una universidad de Estados Unidos, y es bastante aplicable a los egresados de “La Esmeralda” también: temeos muchos egresados que llegan a ser artistas visuales de carreras sonadas, pero no son la mayoría.

Pero, como ya comenté, no nos podemos dar el lujo de educar de manera fraudulenta, tenemos una responsabilidad como institución pública de representar una buena inversión de los impuestos federales.

La clave es, y así lo hemos trabajado en nuestro nuevo plan de estudios que estrenamos ese semestre, es repensar el propósito básico de la escuela. Seguimos preparando a los alumnos a ser productores bien preparados para moverse en el mundo de las galerías, las ferias de arte, y los museos, si así lo deseen, pero ya no es el motivo principal de su educación. Cito de la visión de la escuela articulada en este nuevo Plan:

“La Esmeralda” al igual que las demás instituciones educativas afines, ha estado confrontada en años recientes por el fenómeno de la creciente especialización y profesionalismo en el campo de las artes. Se pretende enfatizar el análisis de éste en lugar de aceptarlo acríticamente. Se opta por un modelo colaborativo de educación donde estudiantes y docentes estén juntos en un proceso de investigación, cuestionamiento y creación. En vez de enfocarse solamente en la creación de una élite de producción visual, se busca promover en la escuela la acción creativa en diversos ámbitos de la vida nacional.”

Considero que si los egresados de “La Esmeralda” salen de la escuela con la capacidad de pensar de forma crítica y con creatividad, con la capacidad de articularse no solamente por medio de su obra, pero también por escrito y oralmente, si han aprendido a trabajar en equipo, a investigar y ser hábiles tanto en disciplinas tradicionales como en medios tecnológicos, si entienden de redes: culturales, sociales y comunitarios, tendrán la capacidad de hacer una contribución propositiva en cualquier tipo de empleo, y es más, de inventar su propio modo de insertarse en el mundo. Esta inserción en el mundo involucra su forma de ganarse la vida, pero también, su interacción con la sociedad y la posibilidad de proponer e iniciar cambios propositivos.

En la sección de “Campos laborales” del mismo Plan de estudios, se delinea así las posibilidades laborales saliendo de la escuela:

“Además de la opción tradicional para los egresados de ser productores (artistas) visuales, con conocimiento de los diversos circuitos de circulación del arte y estrategias para abordarlos, o de ser candidatos para estudios superiores en las artes, podrán dedicarse a ser agentes activos que logren incidir tanto en la actualización de disciplinas tradicionales como en las prácticas de nuevas tecnologías y sus hibridaciones, optando por éstas u otras maneras de integrarse a campos emergentes de prácticas artísticas. Igualmente podrían escoger integrarse a instituciones educativas establecidas o desarrollar propuestas alternativas de educación artística; podrían buscar integrarse al trabajo editorial alternativo (novelas gráficas, fanzines), a la generación de archivos visuales, a terapias involucrando el arte y/o trabajo en comunidades, en proyectos de participación ciudadana o con colectivos de artistas. Podrán escoger especializarse en la industria fílmica en storyboard, edición o animación, entre otros rubros. Asimismo, tendrán las bases para especializarse en los campos de curaduría, museografía, investigación, crítica, gestión y divulgación cultural o bien en los campos de dibujo técnico en arqueología, medicina y las ciencias o dentro de las prácticas relacionadas al cuerpo de tatuaje y la moda. Su cualidad más importante debe ser la capacidad de inventar y desarrollar para sí mismos su inserción de manera propositiva en la sociedad.”

Clave a la implementación de estos principios es hacer operativo un modelo colaborativo de educación. En este, el docente se asume no como él que imparta mientras el alumno reciba, pero como el elemento con más tablas de una experiencia participativa, basada en el respeto y la investigación emprendida por todos.

No es automático ni fácil implementar este modelo del todo desde un principio, como muchos maestros y casi todos los alumnos han sido formados en sistemas en que el docente se impone y el alumno se cuadra. Pero ya articulado, podemos ir concientizando a la comunidad a practicarlo. Se vuelve el modelo para resolver conflictos entre alumnos y maestros. Se vuelve la forma en que los docentes, en vez de encerrarse en sus conocimientos ya adquiridos, están tanto estimulados como obligados a participar en la práctica de la investigación.  Se vuelve la forma de aprender a trabajar en equipo, una habilidad tremendamente importante en el mundo de hoy.

Otros mecanismos que estamos implementando para que funcione este nuevo enfoque son:

  • Una materia en primer semestre en que los alumnos aprenden metodologías para escribir, investigar y expresarse frente a un grupo.
  • La materia de “Tema y métodos para la práctica artística en 8º semestre”, en que juntamos toda la generación semanalmente para plantearles, por medio de mesas redondas y conferencias, posibilidades reales de desempeño después de salir de la escuela. Los conferencistas siendo tanto egresados que comentan su multitud de rutas desde de graduación como practicantes de diversas actividades creativas.
  • Una reformulación de las materias teóricas para empezar a quitarles una notable tendencia eurocéntrica.
  • Un esfuerzo para equipar y operar a buen nivel el área de artes tecnológicas y de capacitar tanto a maestros como docentes en habilidades tecnológicas.
  • El rescate de las disciplinas tradicionales en la escuela (como fundición, grabado en metal y técnicas antiguas de impresión fotográfica), alentando la hibridación de estas disciplinas con medios tecnológicas.
  • La promoción de proyectos comunitarios con los alumnos de la escuela en distintas comunidades de la República.
  • La apertura este otoño 2016 de la Licenciatura en Docencia en las artes, registrado con la SEP, para atender a docentes en activo en las artes de nivel superior y medio superior en las artes, con trayectoria en su disciplina, pero sin título de licenciatura, con un programa para actualizar a estos docentes en métodos y modelos educativos y habilidades tecnológicas y proveerles de su título de licenciatura en dos años.
  • La construcción de redes con otras instituciones y la promoción de intercambios escolares.

“La Esmeralda”, siendo una escuela chica y de muchas maneras una escuela que, aunque forma parte del INBA, es acordado mucha autonomía en la conceptualización y ejecución de sus actividades educativas, y siendo, además, una escuela con muchos artistas con trayectoria e investigadores propositivos como docentes, está en una posición privilegiada para poder servir de laboratorio educativo en las artes, y es una encomienda que asumimos sabiendo que es una tarea a largo plazo.

Para prepara esta plática, me puse a buscar escuelas de arte gratuitas en todo el mundo. Encontré, más bien, países en que hay universidades públicas gratuitas. Son en términos mundiales, pero son la norma en Escocia, Alemania, Dinamarca, Suecia, Finlandia, Noruega, Austria y Grecia. En América Latina existe en México, Cuba, Uruguay, Argentina y Venezuela. Son poco países- hasta en China, la universidad no es gratuita.

Lo que no encuentro son escuelas de arte a nivel superior gratuitas, solamente facultades de universidades. Y muchas escuelas de arte privadas.

En México hay varias escuelas privadas en el arte con propuestas interesantes: Centro, una institución de educación superior en diseño, comunicación, cine, medios digitales y arquitectura en la Ciudad de México, se enfoca en preparar a sus alumnos para carreras suficientemente lucrativas como para desquitar el costo de la tuición. Es tan grande con la Facultad de Arte y Diseño de la UNAM: 3,500 alumnos. Se especializa en carreras creativas más no ofrece la carrera de artista visual. Por el otro lado, está Soma, una escuela mucho más chica, que ofrece especialización en las artes visuales ligada estrechamente al ambiente del arte internacional. Entre estos dos está Border, que ofrece cursos en una multitud de temas pertinentes al arte en la actualidad.

También investigué algunas escuelas de arte en Estados Unidos. Tomo como ejemplo la ciudad de Chicago, donde está el muy reconocido School of the Art Insititute of Chicago. Entre sus departamentos están Arquitectura, Diseño de interiores, y objetos diseñados, Administración y Políticas en las artes, Educación en las artes, Crítica y teoría del arte, Arte y tecnología, Terapia en las artes, Practicas contemporáneas, Performance, Diseño de moda, Fibras y materiales, Film, video, nuevos medios y animación, Preservación histórica, Periodismo en las nuevas artes, Arte sonoro, Estudios críticos y visuales, Diseño de comunicación visual, y Escritura además de los departamentos más tradicionales de Pintura y dibujo, Fotografía, Escultura y Gráfica.

Anuncian, además: “You will leave the school prepared to adapt to the complex society which you will be working in and influencing.” Es decir, “Saldrás de la escuela preparado para adaptar a la sociedad compleja en la cual estarás viviendo y trabajando”.

Y

“Regardless of the degree you choose to pursue, you have the option of studying across many disciplines. Writing students may wish to complement their studies with courses in architecture and design for example.”

Es decir:

“Sin importar el grado que decidas buscar, tendrás la opción de estudiar con referencias cruzadas a muchas disciplinas. Por ejemplo, estudiantes de Escritura podrán querer complementar sus estudios con cursos en arquitectura y diseño.”

Pongo estos datos como punto de referencia para contextualizar los cambios en nuestra escuela con lo observado en los programas de las escuelas de arte del primer mundo. Merecen más estudio, aunque nuestros objetivos difieran por la especificidad de nuestras circunstancias.

Y como otro punto de referencia, cito la oferta de otra escuela de Chicago, con el nombre un poco engañoso de “Artesinstitutes”, creando una confusión con la más digna escuela ya mencionada. Esta es una escuela más con el tono de Centro, pero probablemente con un alumnado menos “fino”. Ofrece en Diseño, diseño en publicidad, gráfico y de sitios web, y Diseño de interiores, en Tecnología de la industria, ofrece Artes tecnológicas, Artes de los medios, Animación, Producción sonora, películas digitales, y Redacción profesional. En Moda, ofrece Diseño y Marketing, y en el departamento de lo Culinario, ofrece Artes culinarios y Administración culinario.

Este tipo de escuela corresponde a lo que el catedrático Francisco López Segrera, al escribir en el contexto del Coloquio “Tendencias de la educación superior en el mundo y en América Latina y el Caribe” describió así:

“Otro fenómeno nuevo es la emergencia de “seudouniversidades”, instituciones que no se corresponden con la definición tradicional de la universidad, pero que ofrecen “entrenamiento especializado en una variedad de áreas”. La mayoría de ellas son entidades con ánimo de lucro (for profit) cuya preocupación esencial no son los valores ni la calidad de la docencia, sino obtener ganancias.”

Esta observación corresponde también a la bien documentada tendencia desde hace tiempo de las universidades en todo el mundo de volverse cada vez más apegadas a lo pragmático, sacrificando contenidos en las artes liberales.

Cito otra vez al Dr. López Serera:

“Es cada vez mayor el debate en torno a las universidades de categoría mundial (World-Class Universities), refiriéndose este concepto a las que tienen una excelencia reconocida mundialmente (Yale, Harvard, Oxford, Cambridge, Sorbonne, Tokio…). Sin embargo, los países en desarrollo, en vez de emular para obtener indicadores muchas veces difíciles de alcanzar en sus condiciones específicas, deberían prestar más atención a un ideal de universidad que propulse el desarrollo sostenible de carácter autóctono.”

Aquí estoy totalmente de acuerdo con la idea de que las prioridades de las instituciones universitarias y de enseñanza superior, son y deben ser distintas en países en desarrollo y particularmente en instituciones públicas. Cada alumno que salga lo debe hacer fortalecido en sus propias capacidades y con la capacidad de fortalecer a la sociedad en general.

Pero, para terminar, volvamos al arte con otra cita de Camnitzer:

“Justo como no debemos ver el arte es como una acumulación de los denominados “objetos de arte”, pero sí como una forma de abordar el conocimiento. También debemos ver el conocimiento no como una acumulación de datos, sino como un mecanismo flexible para reorganizar la realidad. Bajo las condiciones actuales la educación no debe enfocarse en el entrenamiento, pero sí en el desarrollo de la capacidad de ser continuamente reentrenado.”

Y como comenta nuestro docente, el crítico Edgardo Ganado Kim, “El arte es la interpretación de la realidad desde múltiples puntos de vista.”

Confrontados con una realidad tan compleja y abrumadora, la sociedad necesita de estas interpretaciones nuevas y continuas, que nos hacen más coherente -y, además, grata-  la existencia.

Remata Camnitzer:

“El arte es el territorio de la libertad.”


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